El dolor, cuando llega, hace que nos demos cuenta de su ausencia anterior. Cuando una parte del cuerpo de nos transforma en pinchazo continuo, cuando sentimos su mordisco sin freno sobre los nervios pidiendo auxilio, entonces echamos en falta la "normalidad". Esto podría interpretarse demagogicamente para decir que el dolor es bueno porque nos "despierta"... La realidad es que no es necesario el trauma para ser consciente de uno mismo.
Qué triste especie somos cuando necesitamos estímulos negativos para reconocer nuestras capacidades.
Qué triste especie somos cuando necesitamos estímulos negativos para reconocer nuestras capacidades.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home