De repente
zas
un golpe certero de recuerdo nos devuelve a un momento de nuestra vida que creíamos haber olvidado.
zas
y todo vuelve a tener sentido de una forma extraña y tranquila
zas
pero cuando cerramos los ojos para disfrutar de nuestra propia sonrisa
ZAS
desaparece aquello que nos desfruncía el ceño y volvemos a nuestras vidas actuales, a nuestra cotidiana esquiva de llamar vida a lo que nos pasa cada día.
un golpe certero de recuerdo nos devuelve a un momento de nuestra vida que creíamos haber olvidado.
zas
y todo vuelve a tener sentido de una forma extraña y tranquila
zas
pero cuando cerramos los ojos para disfrutar de nuestra propia sonrisa
ZAS
desaparece aquello que nos desfruncía el ceño y volvemos a nuestras vidas actuales, a nuestra cotidiana esquiva de llamar vida a lo que nos pasa cada día.
